No me suelen acabar de gustar la pizzas preparadas que venden en los supermercados. Lo que más me disgusta de ellas es la masa, por lo que la gran mayoría de veces la acabo haciendo yo. No hace mucho a mi madre compró una masa que no está nada mal. Está claro que no es como la que hacemos en casa, pero está bastante bien comparando el resto que he ido probando. La prueba está en que son las primeras que desaparecen del supermercado. La venden en el Lidl y sale por poco más de 1,5 €. Nos la encontraremos en una cajita de cartón rectangular y, como podéis observar, además de la masa también viene el preparado de tomate con especias para hechar por encima. El resto de ingredientes va a gusta de cada uno.
Espero que si tenéis la ocasión de probarlo me comentéis qué os ha parecido.
¡Que tengáis una muy buena semana!
